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domingo, 30 de septiembre de 2012

CORAZÓN PÉTREO - THE ROLLING STONES


CORAZÓN PÉTREO - THE ROLLING STONES

He conocido a tantas chicas,
he hecho llorar a unas cuantas
y todavía me pregunto por qué.

Aquí llega la chiquita.
La veo llegar por la calle.
Va sola:
la voy a dejar flipando

porque nunca romperá,
no romperá,
no llegará a romper
este corazón de piedra.

No, no, no.
Este corazón de piedra.

¿Qué la hace distinta?
De verdad que no lo sé:
da igual de qué forma lo intente,
no consigo hacerla llorar.

Pero jamás partirá,
nunca partirá,
no logrará partir
este corazón de piedra.

No. No. No.
Este corazón de piedra.

Deja de mirar de esa manera:
si tratas de mostrarte compungida
me acabarás complaciendo.

Mejor pon atención, pequeña,
si vas caminando por la calle:
no albergo amor,
no soy de esos con los que conviene cruzarse

porque nunca romperás,
nunca romperás,
nunca romperás
este corazón petrificado.

No. No.
Nunca romperás este corazón de piedra, cariño.

No, No.
Este corazón de piedra
no conseguirás romperlo nunca, querida.

No romperás este corazón pétreo.

No. No. No.

Mejor que te vayas.

Mejor que te vuelvas a casa
porque no vas a romper nunca este corazón de piedra.

(Trad: Raúl Sánchez)

jueves, 12 de julio de 2012

LA AYUDITA PARA MAMÁ - THE ROLLING STONES


LA AYUDITA PARA MAMÁ - THE ROLLING STONES

Qué asco da volverse vieja.

Los niños de hoy ya no son igual
oigo que van diciendo las madres:
una madre necesita algo hoy en día para apaciguarse.
Y aunque no es que esté realmente enferma
existe una pastillita amarilla:
sale corriendo hacia el refugio de la ayudita para mamá
y le saca del paso,
consigue que llegue al final de su ajetreada jornada.

Las cosas no funcionan hoy de la misma forma
escucho quejarse a las madres
prepararle la comida a tu marido es un incordio
así que compra un pastel precocinado y chamusca un filete congelado
y sale corriendo a cobijarse en la ayudita para mamá:
Un par le dan fuerzas para seguir adelante,
consiguen que culmine su extenuante jornada.

Doctor, por favor,
más de éstas

(al salir por la puerta
se tomó otras cuatro).
Qué pesadez hacerse vieja.

Los hombres ya no son como los de antes
oigo que murmuran las madres
no son capaces de tener en cuenta que acabas agotada:
son tan difíciles de satisfacer, no hay forma de relajarse,
así que te dirijes al amparo de la ayudita para mamá
y cuatro te alivian por la noche
echándote una mano para mitigar la ansiedad.

Doctor, por favor,
unas cuantas más de estas

(al salir por la puerta
se tomó otras cuatro).
Qué hartazón hacerse vieja.

La vida de hoy es mucho más dura
oigo decir a las madres
la búsqueda de la felicidad es una milonga
y si te tomas más de éstas
acabarás con sobredosis:
se acabaron las carreras al refugio de la ayudita para mamá:
sólo te sirvieron para salir del atolladero
de tu sobrecargada jornada.


(Trad: Raúl Sánchez)